martes 21 de febrero de 2012

Flechas contra armas de fuego

Flechas para defender el territorio propio, contra armas de fuego para arrebatarlo.

El 'blanco' y sus traidores aliados

El 28 de enero de 1.892 se produjo la mayor de las masacres, de parte del ejército boliviano aliado de los “karais” –blancos-occidentales-inmigrantes: granjeros, ganaderos, terratenientes y hacendados avasalladores de tierras y riqueza guaraníes– que derivó en una de las mayores vergüenzas de nuestra historia: aniquilar físicamente a los guaraníes chiriguanos, incluido su líder Apiaguaiqui Tumpa; y convertir a los sobrevivientes en esclavos.

Los 'intelectuales', funcionales al conservadurismo político-ideológico, lo ocultan desvergonzadamente en sus falsos libros de historias.

http://argentina.indymedia.org/news/2012/01/807012.php

Para quiénes se sienten convencidos por la Tesis occidental de "Progreso": ¡Cuidado que es una trampa para incautos!¡Una conspiración para justificar el arrebato, genocidio y apropiación del patrimonio de los pueblos!

domingo 19 de febrero de 2012

Ñamandú por siempre

No te has ido, Ñamandú,
Sigues reinando victorioso desde el fondo de los tiempos,
En los bosques virginales,
comandando al cielo y a la tierra,
al agua y al viento.

Todo lo que existe surgió de Tu Ayvú[1].

En ígnea cascada todo fue saliendo del tremendo fuego, Ñanderuguasú [2],
que preñó amoroso a la Primer Neblina en Santos Misterios rituales kunu’ú [3]

Y al Eterno Brillo de tu Luz Divina surgió inmaculada Îvî Tenonde [4],

Agreste y fecunda como hembra felina que fue en sus principios la Îvîmara’ey [5].

No quiero empañar con lamentos mi canto; no enturbien recuerdos este purahéi[6];

Si el mar de la historia nos trajo a los blancos portando a su Dios y a mboká [7] en sus barcos, cambiando los rumbos de nuestro destino.

Allí comenzó, y ya van cinco siglos, que tu pueblo esclavo se “civilizó”.

Al par que tus montes sagrados, han sido -debido al “progreso”- pasto del tractor.

Tus añosos bosques cedieron al hacha; almas del quebracho, ñanduvay y timbó.

Tus plantas sagradas, debido al veneno, igual que el teyú [8], el panambí [9], el guyrá [10] se mueren de a poco, maldición de Añá [11],
porque el blanco quiere obtener más con menos y mata la Tierra y todo lo que hay.

Pero estás y sigues, Ñamandú, reinando en los corazones de tu pueblo Avá[12].

Tu Aliento es la vida eterna palpitando en la luz silente de Yasî [13] serena,
y en el fuego rubio kuarahy [14] quemando en el día nuevo todas nuestras penas.

Brillas en los ojos de eireté [15] del monte, de las bellas kuñataí kuera [16] morenas
que sueñan que vuelva desde el horizonte aquél que una tarde se fue con promesas.

Estás, Ñamandú, viviendo en la sangre de todos tus hijos, que es tu sangre nueva.

Cuidamos tu idioma, que es pan de nuestra hambre,

¡Ñamandú el Eterno, Padre Luz, raigambre!
Guardamos Tu Llama, ¡Oh, Dios de la Selva!

Eduardo Morguenstern

Glosario

[1] Ayvú: Palabra Creadora
[2] Ñanderuguasú: Nuestro Padre Grande
[3] Kunu’ú: caricia
[4]Îvî Tenonde: La Tierra Primera
[5] Îvîmara’ey: La Tierra sin mal, el Edén Guaraní.
[6] Purahéi: canción, cantar
[7] Mboká: Arma de fuego.
[8] Teyú: Lagarto.
[9] Panambí: mariposa.
[10] Guyrá: Pájaro.
[11] Añá: Diablo, Dios del Mal.
[12] Avá: Hombre Guaraní
[13] Yasî: Luna
[14] Kuarahy: el Sol
[15] Eireté: Miel silvestre
[16] Kuñataí kuera: muchachas.

viernes 25 de noviembre de 2011

Ñamandú

Se dice que Ñamandú es el Sol y lo representa la palmera pindó. En realidad tanto el Sol que se levanta por el horizonte, como la palmera enhiesta son metáforas de la cualidad de erguirse, que eso es Ñamandú.

La voluntad, el entusiasmo, la esperanza; Ese es el ‘Dios’ para los guaraníes.

Ñamandú; el poder que nos hace erguir...

martes 18 de octubre de 2011

Las guardianas

El viento transmite el sonido de las hojas:

Es la voz de un indómito pueblo

por miles de estrellas protegido.

Rayen Kvyeh

La Destrucción (Mba’é meguá) (*)

Del naciente al poniente, rebotando en las espaldas pétreas de los cerros, rodando bajo tierra, destrozando las nubes y los árboles, volvió a caer como un gran trueno la voz eterna de Ñanderuvusú anunciando a la raza del Hombre su perdición.

Guyrá-Poty (**), el jefe aguerrido y amado, el de nombre de pájaro y corazón de pájaro, miró a sus hijos paralizados por el espanto, igual que los venados cuando, entre las tacuaras, ven de pronto chispear los ojos ponzoñosos del tigre.

Guyrá-Pory, Flor de Pájaro, ciñó a su frente la corona de plumas, y trepándose al árbol sagrado reunió a su pueblo y le habló con palabras sonoras que el viento de la selva recogió obediente:

- Ahora debemos danzar al compás del canto payé (***) porque la destrucción se está acercando.

- Danzad, danzad, sin término. Durante cuatro inviernos a su luna de hielo le tendremos que danzar para hacer que nuestros cuerpos se nos tornen livianos, livianos, transparentes, como el plumón que vuela sólo una vez desprendido del pecho del halcón.

- El fuego y el agua caerán sobre nosotros; el agua y el fuego: la saliva y la furia llameante del tigre azul eterno que se apresta a saltar sobre el mundo desde el regazo de Ñanderuvusú.

- Danzad, danzar ahora, golpeando la tierra con el ritmo creciente de la takuara sagrada del payé.

Guyrá-Poty y su pueblo por las noches danzaban y por el día se iban rumbo a las grandes aguas buscando hacia el naciente su salvación, perseguidos de cerca por el estruendo sordo del desmoronamiento de la tierra.

Guyrá-Poty tendía los brazos y a su estera reñida de urucú (****) caían desde su boca, consagrada a las extrañas palabras del payé, los alimentos y las frutas para las bocas ávidas de todos.

La multitud marchaba rumorosa rumbo hacia el mar, envuelta en la humareda musical de los cánticos.

Con su gacela blanca sobre el pecho la hija pequeña de Guyrá-Poty marchaba silenciosa entre los hombres como el lucero entre las brumas.

Cuando la huyente caravana llegó hasta los inmensos parapetos que contienen el mar, ya hacia el poniente la tierra ardía en una vasta hoguera.

Guyrá-Poty, ayudado por sus hombres, derribó cocoteros con el hacha de piedra,

y construyó una balsa cuando el agua en remolinos torrenciales se desplomaba ya sobre la tierra ardiendo.

Guyrá-Poty subió a sus hijos sobre la isla flotante de troncos y tendiendo los brazos a las aves del cielo, sus hermanas, comenzó a entonar el canto sagrado del final.

La balsa, con ingrávido balanceo, se movió sobre las aguas tumultuosas, y comenzó a ascender liviana por los aires hasta tocar las puertas del cielo, que se abrió luminosa a los recién llegados.

* Mba’é meguá: destrucción-perdición

** Guyrá-Poty: flor de pájaro.

*** Payé: magia.

**** Urucú: planta tintórea

sábado 15 de octubre de 2011